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"Soy una mujer transexual, Indígena”

Miriam Chub es mujer maya transexual originaria de Senahú, Alta Verapaz, tiene 40 años y hace 28 migró hacia la ciudad de Guatemala. Habla 3 idiomas, q’eqchi’, poqomchi’ y español.

Sin embargo, Miriam sufrió discriminación en su pueblo, no le permitieron estudiar porque ella quería ir a la escuela con su traje típico, quería vestirse como se ha sentido desde que nació, como mujer. Para hacerlo dejó a su familia a los 12 años de edad, solo así se pudo identificar como mujer indígena, lejos de sus raíces.

“Nunca me dejaron vestirme de mujer. Lo que hacían al verme maquillada y con mi traje típico, era llamar inmediatamente al alcalde, para convocar a una reunión con toda la gente para llamarle la atención a mis papás, que por qué me maquillaba si yo era un hombre, y regañaban a mi papá. Por eso tuve que dejar mi pueblo, para no meter en problemas a mis padres”.

5 años después de haber sido prácticamente expulsada de su pueblo, regresó distinta, pelo largo, maquillada y senos. La gente ya no la reconocía, solo la miraban y le preguntaban a sus 4 hermanos qué quién era, ó a su padre que respondía que era su hija.

“Soy una mujer transexual, Indígena”

“Era la única mujer transexual, la gente me miraba raro, no como a un humano, sino como cualquier cosa, no me respetaban. Tuve que migrar por la discriminación y para seguir estudiando, solo un año pude estudiar porque el profesor y mis compañeros se burlaban de mí. Salí de mi casa y les dije a mis papás que me tenía que ir. Me vine a vivir con un familiar a la ciudad. Le dije que quería estudiar y trabajar. Me consiguió trabajo en un comedor como cocinera, con el tiempo me dejé crecer mi pelo y poder vestirme como mujer”.

A los 16 años Miriam decidió ser trabajadora sexual para ganar más dinero y poder ayudar a sus papás. Ahí, en la calle, conoció a otras mujeres transexuales que le apoyaron, fue donde conoció a la organización OTRANS, organización que también le han apoyado con una beca para estudiar. Actualmente esta en segundo básico.

La calle, la violencia, los golpes y la muerte

“Al inicio salí a la calle a trabajar con mi traje típico. Luego dejé de usarlo, una vez un hombre me llamó desde la ventana de su carro y me puso la pistola en la cara y yo grité, lo asusté y se fue, dos intentos más me ocurrieron sin que lograran matarme”. Es una de los tres intentos de asesinato que Miriam enfrentó. 

La mayoría de hombres no sabían que era un mujer transexual. La subían a un carro y la llevaban a un motel, pero cuando ella se desnudaba la reacción inmediatamente era violenta. Golpes y patadas hasta sangrar dentro de una habitación fría en una noche entre semana, sola, sin oponerse por miedo a que la golpiza fuera peor.  

“Por confusión de los hombres piensan que soy mujer biológica, y como yo en la calle no sabía que decir, al subirme al carro se daban cuenta que era transexual y me golpeaban. Una vez un hombre me intentó matar, me llevó a carretera al Salvador y me intentó tirar en un barranco. Él estaba algo borracho y me tiró por la ventana, como pude logré correr y esconderme entre los matorrales hasta que se fue. Ahí fue cuando dije que tenía que conformarme con mi trabajo y con lo poco que ganaba como cocinera. Trabajé como sexo servidora desde los 16 años a los 25”.

Después de tomar esa decisión, Miriam encontró a su pareja, un hombre hondureño con quien estuvo unida 12 años hasta que la dejó por otra mujer “biológica”, dice Miriam.

Con el tiempo se ha acostumbrado a vivir en la ciudad, tiene 7 años de no regresar de nuevo a la casa de sus padres porque en su comunidad aún siguen discriminando a mujeres transexuales. Un tema que en los pueblos indígenas se aborda muy poco.

En mi pueblo la gente no conoce qué es una mujer trans, aquí en la capital la gente ha ido comprendiendo. En los hospitales y centros de salud ya no nos gritan para llamarnos con el nombre que teníamos antes. No nos atendían o nos dejaban de último”.

Gran parte de su vida le ha significado enfrentarse cotidianamente a la discriminación en distintos lugares, como en los bancos y hospitales. Hace 5 años pudo cambiar su nombre en el DPI, de Eduardo Chub a Miriam Carolina Chub.

Muestra Especial y Conversatorio 

Esta es tan solo una historias de muchas que viven las mujeres transexuales indígenas en Guatemala. Tema que se abordará en el FICMAYAB’ dentro del foro: Identidad de Género y Diversidad Sexual en el Cine de los Pueblos Indígenas, donde participarán:

Miriam Carolina Chub

Manuel Tzoc

Jonatán García

 

Antes de comenzar el foro se proyectará el cortometraje de ficción venezolano, donde se aborda la identidad de género dentro de los pueblos indígenas / originarios.

 

Sinopsis: Jairo es un joven Indígena Wayúu que nació sin pezones. Apartado de las tradiciones de su pueblo, Jairo explora en la ciudad un ideal masculino al cual pertenecer.

#ElDestetado, es un cortometraje de ficción del director Héctor Silva Núñe.

Tras su debut en 2015 dentro de la sección estudiantil del Festival de Cannes con su cortometraje “Anfibio”, el joven director aborda en su nuevo film el tema del cuerpo humano como lienzo del género, la diferencias físicas y la identidad.

El Destetado fue seleccionado en El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), el más importante de Norteamérica y uno de los cinco primeros a nivel mundial. El cortometraje se abrirá el conversatorio: Identidad de Género y Diversidad Sexual en el Cine de los #PueblosIndígenas.

Miércoles 10 Octubre:

18:00 h a 20:30 hrs

Cine Lux.

ENTRADA GRATUITA.

 

 

Posteriormente al Foro y como complemento del mismo se proyectará el fime de ficción

Antes el tiempo no acababa

Ficción, 85 minutos. Brasil / Alemania, 2016. Dir: Sérgio Andrade, Fábio Baldo

 

 

 

13º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE Y COMUNICACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS / ORIGINARIOS © 2017 FICMAYAB'